miércoles, 18 de marzo de 2009
¡Caraaaay!  ¡Como vuela el tiempo!

Una disculpa a los hipotéticos lectores de este humilde rincón en la red. Como lo dije desde un principio, no soy muy blogero.


Pues les platico, con muchisisimo gusto y satisfacción que el viernes 13 de marzo pasado fue mi revisión con Edgar (mi bariatra). En general los números dicen que, en 8 semanas (2 meses) he bajado 14kg, he perdido casi 10cm de cintura, 8cm de cadera, y casi 4% de grasa corporal.

La verdad estoy super contento. ¡Ya tengo que comprar ropa! Los pantalones de plano ya no me quedan. No sé de tallas, pero creo que tranquilamente he perdido 2 o 3 tallas.

Lo que todavía me estremece es que aun queda muuucho por hacer. Pero viendo los logros, ya no tengo ni un poco de duda de que lo lograre.

Y les comparto:

No lo duden, si tienen la voluntad, por supuesto que USTEDES TAMBIÉN LO LOGRARAN.

No tengo ni un asomo de duda.



¿Por qué no he escrito? Porque, gracias a Dios, tengo mas trabajo que nunca. Simplemente no me he dado abasto. Soy un hombre muy afortunado.

Dejenme les comparto algo muy personal. Si me preguntaran ahorita en este preciso momento porqué están saliendo las cosas tan bien, les diría que se debe a dos enormes factores:

Primero y antes que nada, creo en Dios, completa y rotundamente.
Y en seguidita, porque no acostumbro quejarme. Puede estarme llevando el tren de preocupación o angustia... y jamas oirán una queja mía. Nunca.

¿Por qué creo que el simple hecho de no quejarme puede ser un factor importantísimo en mi presente? Les compartiré una breve reflexión que una vez leí:


"Una vez, un padrecito simplemente perdió la fe. Simplemente dejo de creer, de confiar, y eso le angustiaba. El padrecito pensaba en como podría él predicar algo que no creia, algo que no sentía, y eso le angustiaba.

El padrecito en su angustia sentía que solo el Papa podría entenderlo, que solo el Papa podría aconsejarlo, así que, cuando supo que visitaria su país hizo todo por estar aunque fuera un minuto con el Santo Padre para poder hablar con Él.

El día de la visita, el padrecito se acerco al Papa y le confió su angustia. Le confió como había perdido la fe y ya no creía en lo que profesaba. El Papa lo miro con ternura y le dio la solución. El Papa le dijo: Finje. Finje que crees. Finje que confías. Finje que tienes fe".


Puede ser una reflexión que en un primer momento suena dura, pero realmente tiene un truco muy simple he interesante. Og Mandino lo explica mucho mejor que yo. Les podría recomendar que lean 'El Vendedor mas Grande del Mundo' y 'El Secreto mas Grande del Mundo'.

¿Qué es lo que dijo Og Mandino? Entre otras muchas cosas, eso, finjir. Cuando mas miedo tenemos, cuando mas angustia tenemos, cuando mas preocupados estamos, cuando mas TRISTES estamos... hay que finjir. Finjir que todo esta bien. Finjir que no tenemos miedo. Finjir que estamos tranquilos. Finjir que estamos contentos.

Plantean la idea de que, quien sabe, en una de esas, simplemente nos la creemos.

Yo, después de lo que he vivido, ya me la creí. Me la creí que soy prospero. Que soy productivo. Que soy bueno en lo que hago (tal vez algún día les platique de mis participaciones en cierta estación muy prestigiada que ya desaparecióGuiño. Me he creído que estoy sano, que estaré delgado. Yo ya me la creí.

Tags: Serotramin, Serotramina, Adelgazar, Creer, Confiar

Publicado por YoAhora @ 21:20
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Vicky
lunes, 13 de abril de 2009 | 5:25
Hola,Felicidades por los 14 Kg y el animo!!!!me das animos para el proyecto que estoy iniciando, mañana me empiezo a tomar la sibutramina, estoy haciendo ejercicio y cuidando lo que como, me encanto lo de fingir, nunca lo he hecho pero estoy dispuesta,Que bueno que te la creas, ami me animaste, sigue y por favor publicalo!!!